Si ya sé que soy necio, pues va importando de menos a todavía menos.
Recibí de mi gallarda diseñadora un par de portadas tentativas para la siguiente edición de mi revistita. Ya había yo dicho, como cuatro o cinco veces, que el señor Xu Bing va a ser el artista de portada (y, oh, qué orgullo). Por supuesto, como buena diseñadora, sometió a nuestra aprobación dos posible portadas, una de las cuales (evidentemente) se tuvo que descartar: le faltaba ese yoquésé visual que toda portada tiene que tener para arrastrar al chismoso que nomás va pasando a levantar la revista y leerla [sic] de principio a fin.
Sin embargo, el proyecto de esa portada es brutalmente hermoso. Me explico.El doce de septiembre de 2001, Xu Bing recorrió la Zona Cero y recogió algo así como un kilo (o más) de polvo. Suena mórbido, pero es una suerte de mala costumbre: pasada la masacre de la Plaza de Tiananmen en 1989, recogió una bicicleta, o sus restos, a la que le había pasado un tanque encima. Después se fue a vivir a Nueva York (sabia decisión, pues el gobierno ya le traía el ojo puesto).
Con ese polvo hizo una muñeca, a sabiendas de que la policía federal lo iba a ver feo si cargaba una bolsa con un kilo de polvo blanco, e hizo de camino a la galería Cardiff, en Londres. Molió la muñeca, recuperó el polvo y lo esparció en el piso de la sala que le asignaron.
En "Where does the dust itself collect?" se inscriben dos versos de un famoso poema zen del S. VII, con una soberbia historia detrás de ellos: un monje zen (que se decía el choncho yomeentiendo), tan menor que no se anota su nombre, escribó el siguiente poema:
The body is the Bodhi tree;
The soul is like the mirror bright,
Take heed to keep it always clean,
And let no dust collect upon it.
[El cuerpo es el árbol de Bodhi {la Sabiduría Verdadera};
El alma es como el brillo de un espejo,
Ten cuidado de mantenerlo siempre limpio,
Y no permitas que el polvo se colecte en él]
The soul is like the mirror bright,
Take heed to keep it always clean,
And let no dust collect upon it.
[El cuerpo es el árbol de Bodhi {la Sabiduría Verdadera};
El alma es como el brillo de un espejo,
Ten cuidado de mantenerlo siempre limpio,
Y no permitas que el polvo se colecte en él]
En respuesta, Hui-neng, Sexto Patriarca del budismo zen en China y verdadero yomeentiendo en el asunto, escribió éste otro poema:
The Bodhi is not like the tree;
The mirror bright is nowhere shining,
As there is nothing from the first,
Where does the dust itself collect?
[El Bodhi no es como el árbol;
El brillo del espejo refulge en ningún lugar;
En tanto no hay nada del primero,
¿Dónde se colecta el polvo?
The mirror bright is nowhere shining,
As there is nothing from the first,
Where does the dust itself collect?
[El Bodhi no es como el árbol;
El brillo del espejo refulge en ningún lugar;
En tanto no hay nada del primero,
¿Dónde se colecta el polvo?





