Quisiera escribir algo, por ejemplo burlarme de la última mujer que cree que se burló de mí (oh, triste corazón, humillado tú como estás) y no hizo otra cosa que demostrar su terrible inmadurez, a sus post-adolescentes 28; me pregunto si le cruzará por la cabeza que mi intención era decirle que la cosa no estaba bien y lo salomónico era cortar por lo sano, con toda la corrección y propiedad de gallardo caballero que procuro. Ya poco importa, pues su mensaje de corte "mira lo que te perdiste" me ahorró una taza de chocolate y cualquier explicación. Dicho en castellano regular (y ardido, ¿por qué corchos no jugar a lo mismo?): mira de lo que te pierdes, terroncito de azúcar.
También quisiera escribir de la loca cantidad de trabajo que saltó en cosa de cinco minutos a causa de una editora invitada que nomás no parece saberle al trabajo editorial; pero no hay problema: siempre hay un necio obsesivo que salta al quite, aunque deje de dormir unos días más y coma a deshoras. Hombre, no pasa nada: todos lo hacemos una vez cada cuanto.
Y quisiera escribir del articulito que estoy escribiendo (del que estoy corrigiendo no quiero escribir, que la política me choca y poco me importa, pero trabajo y favores son trabajo y favores), pero ahí sí, mejor esperar a que se publique, pues bien podría copiarlo todo acá y matar el factor sorpresa (ajá...) que corresponde a su publicación.
Por añadidura, no tengo tiempo de escribir, así que mejor me regreso a mis menesteres de lunes, a ver si en el transcurso de la semana me salen cuatro párrafos que valgan la pena: éstos, como se puede presumir, poco o nada me convencen.
Qué lindo deporte jugar a ser quejiche.
También quisiera escribir de la loca cantidad de trabajo que saltó en cosa de cinco minutos a causa de una editora invitada que nomás no parece saberle al trabajo editorial; pero no hay problema: siempre hay un necio obsesivo que salta al quite, aunque deje de dormir unos días más y coma a deshoras. Hombre, no pasa nada: todos lo hacemos una vez cada cuanto.
Y quisiera escribir del articulito que estoy escribiendo (del que estoy corrigiendo no quiero escribir, que la política me choca y poco me importa, pero trabajo y favores son trabajo y favores), pero ahí sí, mejor esperar a que se publique, pues bien podría copiarlo todo acá y matar el factor sorpresa (ajá...) que corresponde a su publicación.
Por añadidura, no tengo tiempo de escribir, así que mejor me regreso a mis menesteres de lunes, a ver si en el transcurso de la semana me salen cuatro párrafos que valgan la pena: éstos, como se puede presumir, poco o nada me convencen.
Qué lindo deporte jugar a ser quejiche.






