miércoles, 30 de junio de 2010

Un susurro

There was always a prophetic instinct, a low whisper in my ear, that within no long period, and whenever a new change of custom should be essential to my good, change would come.
–Nathaniel Hawthorne, "The Custom-House"
Hoy termina un cambio. Hoy comienza un cambio. Siempre ha sido así, siempre a mejor, siempre sucedáneo y sin pausa, y sin que sea evidente en modo alguno, siempre mirando hacia donde debo estar y no donde he caído.
Haciendo eco de la historia, Nathaniel Hawthorne pasó tres años en una oficina de gobierno, donde comenzó a gestarse lo que eventualmente sería The Scarlet Letter; consideró renunciar en varias ocasiones, consciente de que la oficina mermaba cualquier capacidad creativa suya, pero un cambio de gobierno le ahorró la molestia. Después todo se volvería ceniza, todo se desvaneció –en el curso de seis meses– en la bruma de la memoria.
Conmigo se va lo que aprendí, las iluminaciones de todos los espacios vacíos que nadie parece tener en consideración, los proyectos que les arrebato a los parsimoniosos que no se ven la nariz, el currículo crecido. ¿Y quién puede hincarme en juicio?
Providence had meditated better things for me than I could possibly imagine for myself.

No hay comentarios.: