jueves, 24 de abril de 2008

Cumpliéndome

Hace un rato que quería escribir esto. Bendita falta de tiempo (y ánimo...).
Ya antes había dicho, en varias ocasiones, que soy REfan del Festival de México en el Centro Histórico: gracias a él conocí la abrumadora mayoría de la música que más aprecio.
Como en cualquier otro festival, uno tiene que hacer un calendario según el gusto, la curiosidad, la disponibilidad de tiempo y -sobre todas las demás cosas- el presupuesto. Este año he sido un tanto mezquino para conmigo mismo y no he asistido a todos los conciertos que me había programado, pero entre desidia, apatía y un presupuesto que proyecta gastos significativos en un futuro más o menos cercano, hube de hacer un recorte, como en otros años.
Hace tres ediciones, Radar trajo al Fantômas de Mike Patton. Maldita sea, no los conocía, no me interesó tanto como para invertirles y me fui a ver alguna otra cosa (no recuerdo con precisión qué; ya revisaré mi honrosa colección de boletos); que evidentemente no me arrepiento, pues hasta la fecha nada del Festival me ha decepcionado.
Este año, el turno en Radar fue de Melt Banana. Hace mucho no me divertía TANTO en un concierto, y me atrevo a decir que nunca me había divertido tanto. Creo que un factor importantísimo para eso fue el inicio: Jamie Saft y Mike Pride (aka Kalashnikov), capas y capas y capas de texturas sonoras, noise, free-jazz, improvisación, cincuenta minutos. Y de eso -envolvente y penetrante-, un salto veloz, explosivo, poderoso, rabioso, impetuoso, ________ (y cualquier otro adjetivo en el campo semántico).
Ñango como soy, con mis lentecitos y mi ceguera, con mi librito en la bolsa del pantalón (efectivamente: uno de los pocos idiotas que carga un libro a un concierto), me tuve que contener y mantenerme afuerita del mosh, por más que moría de ganas de meterme: la banda punk abundaba, con sus 1.90 y sobrados 80 kilos, codos al aire, puños y antebrazos. No, mejor procurar el ñango físico.
Sin embargo, muy sin embargo, no me libré del golpe más estúpido que la Historia registre: con mi propio codo en las costillas. No me pregunten, mejor hagan un ejercicio de visualización y anatomía.
A manera de compensación personal, el video de abajo. Patton en la voz cantante (en toda la extensión de la frase), Fantômas y la mitad de Melt Banana en una improvisación dirigida, más o menos al estilo de John Zorn y Cobra. Tsss...

1 comentario:

Agla dijo...

y punto y aparte: fuiste a ver a Goran Grecovic????porque yo no y necesito una cronica, muaaaa besos... y aplaudo tus gustos musicales...